miércoles, 30 de enero de 2008



En una buena noche de dios tras una reunión burocrática de la hermandad nos disponíamos a cenar en algún lugar tranquilo. Andando encontramos una pequeña pizzería con cartel de menú en la entrada, el normal y el vegetariano. Parecía abundante y tan solo costaba 7.80€, así que decidimos entrar.

El camarero parecía selectamente culto ya que nos repetía las mimas frases y palabras en diversos idiomas (Personalmente creo que el Klingon era su predilecto).

Nos trajo una carta que miramos y estudiamos con detenimiento el poco tiempo que nos dejo solos ya que en menos de cinco minutos lo teníamos apoyado en la mesa mirándonos con desesperación, pedíamos con calma, incluso diciéndole que nos dejase mas tiempo para pensar, pero... Parecía embobado con nuestra presencia.

Nuestro asombro fue poco cuando nos trajo las bebidas, estaban todas correctas salvo por la copa de vino exageradamente rebajada con agua... Los platos no eran mejores; Dos ensaladas que en total no sumaban la ración normal para un ser humano, una yesca de bacón sin aceite ni sal, etc...

No tardamos ni tres minutos en acabárnoslo todo y seguíamos con hambre, entre plato y plato discutimos sobre la constancia de las servilletas y el mantel. Sin mas disimulo arrancamos un trozo de cada uno que saboreamos con mucho gusto: La servilleta estaba algo sosa, pero con el hambre que sufríamos acabo con aceite y sal en nuestros estómagos. El mantel no se quedo atrás, tenia un ligero sabor a coco exquisito.

Pensábamos que el segundo seria mejor en compensación al primero, pero éramos demasiado ilusos…

Un plato de spaghetti casi vacío y con el fondo lleno de agua, lasaña de carne con sabor a picadillo de perro, unos ravioli boloñesa pasados por agua..

No hace falta decir que con la cantidad de cada plato no tardamos nada en acabárnoslo... Una vez más disfrutamos del manjar más delicioso que ese restaurante podía ofrecernos… Servilletas con aceite y sal.

Nos miraron con mala cara al pedir un poco de pan, eran yescas duras, una de ellas con un pellizco en el centro. Fue la única que quedo ahí, las demás fueron usadas con esmero para dejas pulcros los platos, incluso fueron lamidos con desesperación…

Estábamos hartos de ese lugar, estábamos comentando salir de allí y comer en otro sitio en condiciones, pero por la hora que era no quedaría nada abierto...

De postre pedimos pasteles variados y un yogurt (Un servidor prefirió ir a lo seguro). Los pasteles estaban sobre una base de galleta, no solo estaba dura, sino que no había forma de cortarla si no era con un cuchillo... Las raciones eran minúsculas, por el precio que pagábamos teníamos un pastel entero en cualquier Mercadona cercano.

Nos preguntaron si queríamos café (Excluido del precio del menú), todo el mundo negó con la cabeza, nos querían sobornar con unos chupitos cuando alguien dijo:

- Ni chupitos ni ostias, tráenos la cuenta que estamos asqueados de este lugar.

Tardaron lo suyo en traer la cuenta que pagamos con resignación, creí que el plato debía ser de chocolate y lo comprobé con un mordisco desesperado, savia a plástico guarro..
Al traer el cambio tuvo la desfachatez de preguntar:

- ¿Han comido bien?
Cuando alguien respondía con sabiduría:
- ¿No nos ves las caras? Tenemos hambre y estamos asqueados

Antes de levantarnos pedimos tres tarjetas del lugar para no recomendárselo ni a nuestro peor enemigo y hacéroslo saber, acto seguido nos trajo seis, seguramente se bebió la parte de vino que me faltaba y nos veía doble…

Agachando la cabeza recogió la mesa mientras nos poníamos las chaquetas, la lastima fue cuando sin querer queriendo con la gabardina del que escribe cayo una copa de la mesa cercana que quedo hecha añicos...

Resumiendo, Amigos de Pollo no recomiendan este antro donde te matan de hambre…

No se que fue peor, que un miembro de la hermandad (Lucia_Tepes) acabase vomitando hasta la ultima papilla de su bautizo o que otros dos sufrieran gases traicioneros…
By Aker

2 comentarios:

Lucia_Tepes dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lucia_Tepes dijo...

Lo pase fatal!
No se si en aquel antro nos querían poner a dieta o que, pero había poca comida en los platos y mucha hambre en los estómagos. Las servilletas..por mi les faltaba un poco de tomate, así nos las hubiéramos tragado mejor, que al pasar por la garganta raspaban un poquito.
La conclusión a la que he llegado a sido, que el "restaurante" era para gente con problemas de nutrición, es decir, las bulimicas y las anórexicas, que comen y vomitan o simplemente ya es que ni lo prueban...
en conclusión, UNA NOCHE DE MIERDA, ME CAGpiiiiii EN VUESTROS MUEpiiiii..
AH! Por cierto, ¿alguien sabe donde alquilan máscaras para gas putrefacto y mortífero?
Es que aun soy demasiado joven para morir y tengo de compartir muchas cosas con Pollo